Pérdida de potencia y humo en el N47: la carbonilla, la EGR y las aletas de remolino
Por Marc Ribó · · 6 min de lectura

Un cliente llega preocupado: su diésel "ya no tira" y a veces echa humo. Antes de pensar en el turbo o en algo peor, en un N47 conviene mirar primero la admisión.
¿Por qué se ensucia la admisión?
Los diésel recirculan gases de escape (EGR) hacia la admisión, y esos gases con vapores de aceite dejan carbonilla. Con el tiempo el colector se estrecha, la EGR se pega y el motor respira peor: pierde potencia y echa humo.
¿Y las aletas de remolino?
Son compuertas del colector que optimizan el flujo de aire. En el N47 se agarrotan por carbonilla o se rompen, y un trozo suelto puede entrar en el motor. Por eso las revisamos siempre.
Si tu BMW ha perdido fuerza, revisa nuestro servicio de EGR y admisión.